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Pintura y diseño in-house

Uno de los valores añadidos más fuertes que poseen nuestras motos es que todos sus procesos se desarrollan en el mismo taller y cada uno se desempeña por un profesional experto. Al tener la comodidad de disponer de todo lo que necesitamos en un mismo lugar reducimos los tiempos de transformación y aumentamos la calidad de la misma.

Una gran ventaja

El control de lo que hacemos

La decisión sobre la pintura y los patrones de la moto es una de las elecciones más deseadas y que con más ansia espera el cliente de una Tamarit. La importancia de realizar este proceso en nuestro taller nos brinda el control de decidir su diseño hasta en el último momento y adaptarnos a cualquier cambio.

Contando con la experiencia de más de 35 años de nuestro pintor, el cliente es partícipe del todo el proceso de pintura por el que pasa su moto, desde que se decide su color hasta que traslada a nuestra cabina de secado de 16 metros cuadrados de amplitud.

Experiencia mejorada

Tú decides

Tanto si lo tienes claro como si no, en Tamarit te asesoramos desde la posibilidad de elegir entre varios tonos, hasta la extracción del color de una muestra mediante un espectrómetro. Si el cliente desea proporcionarnos una muestra de color, utilizamos este dispositivo que captura y escanea el color y devuelve los códigos y componentes necesarios para replicarlo. En resumidas cuentas, proyectamos el diseño que tienes en mente y le damos vida.

Una mente prodigiosa

Diseños sin límites

Podemos decir bien alto que contamos con una fuente inagotable de ideas, la mente de nuestro diseñador y jefe de proyectos Quique Berna. Fruto de su pasión por las motos y la búsqueda constante de inspiración para crear diseños únicos en el mundo, Quique siempre consigue dar en la tecla en cada diseño y consigue una notoria y continua mejora en cada uno de ellos.

Tal es su inspiración, que contamos con cientos de diseños y bocetos que aún no han salido a la luz y los cuales proponemos a nuestros clientes adaptándonos a los que consideramos que son sus gustos y preferencias.

Diferentes y variadas técnicas

Más que pintura

Además de la elección del color, nuestras técnicas y acabados de pintura son ilimitados: desde brillos, mates, pan de oro o pulidos, hasta distintos tipos de lacas dependiendo del acabado deseado.

En el caso de la fibra de vidrio, la pintura pasa por diferentes procesos que implican largas horas de trabajo: la pieza se lija, se masilla y se apareja para igualar su textura y eliminar cualquier desperfecto que pueda tener. Una vez la dejamos secar en nuestra cabina, se vuelve a lijar nuevamente con lijas de afinas y agua. Para conseguir el color deseado, usamos sistemas de pintura monocapa, constituidas por un único color, o sistemas de pintura bicapa, constituidas por un color y laca.

Las piezas pintadas pasan por un período de secado que se denomina proceso de curación y cristalización, tras el cual la pieza se hace resistente a los golpes. Una vez transcurrido este proceso, se vuelve a pulir la pieza para eliminar cualquier mota de polvo que pueda haberse adherido y, por tanto, tener como resultado una pieza impecable.

Detalles en pan de oro

La técnica estrella

El origen de la técnica del pan de oro se sitúa en el Antiguo Egipto. En la sociedad egipcia el color dorado estaba estrechamente vinculado con los dioses. Así, el pan de oro se utilizaba de forma habitual a modo de decoración en las salas de las pirámides en las que se enterraba a los faraones.

El color dorado se asocia con la abundancia, la prosperidad y el bienestar, así como a la energía masculina. En Tamarit nos gusta usarlo para adornar y dar vida a los detalles que visten nuestras motos. En motos como Silenzio Bruna o Rubita, se puede apreciar el increíble resultado de esta técnica y cómo un detalle tan pequeño puede cambiar totalmente el aspecto final de una moto.

En nuestra taller, realizamos esta técnica con un pegamento especial, unas tiras que nos sirven de guía y unas hojas de oro que se van depositando encima del pegamento cuando aún está fresco. Es un proceso que requiere minuciosidad y delicadeza para garantizar un resultado óptimo.

Esta técnica se consigue extrayendo el pan de oro de unas finas láminas. Para su aplicación, contamos con la ayuda de una pequeña lija que ejerce la suficiente poca presión y delicadeza que requiere esta técnica.

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