Cómo pintar una moto?


Para aquellos que sean amantes de las motos y lleven mucho tiempo rodando con un mismo vehículo, llegará el momento en que por el sol, el polvo del camino o (esperemos que sea el motivo frecuente) una eventual caída, la pintura de nuestra querida moto necesitará un lavado de cara. Te contamos de manera de sencilla una serie de consejos prácticos de cara a restaurar la motocicleta uno mismo. Obviamente el acabado nunca será igual que el que obtendrías contratando los servicios de un taller profesional, pero en esta entrada al menos te evitaremos que tu aventura acabe en catástrofe.

 

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1º. Lo primero que se tiene que hacer es desmontar la pieza para que sea totalmente independiente y manejable respecto a la moto. Acto seguido, hay que proceder a lijarla para que la adherencia de la nueva capa de pintura sea perfecta, eliminando de esta forma cualquier desconchado, arañazo o partes oxidadas. Recomendamos que lo lijes a máquina para que el desgastado sea más uniforme, y que el calibre del grano de la lija sea no superior a 350. En caso de que la pieza sea de metal, es importante quitar todas las zonas de pintura hasta llegar al acero desnudo, y si es de plástico, llegar hasta el color original de la pieza de plástico. 

 

2º. Una vez lijada la moto, hay que prepararla para las capas de pintura, para ello, limpiaremos a conciencia la superficie con alcohol especial o desengrasante, ya que hasta una mota de polvo o cualquier fibra de tejido (incluso nuestras propias huellas dactilares) pueden interferir en una correcta adherencia y acabado de la pintura a aplicar. 

 

3º. Previa a la pintura, siempre es aconsejable para obtener un buen resultado aplicar 2 o 3 capas de fina imprimación, la cual facilitará la adherencia y aumentará enormemente su durabilidad.

 

4º. Si vas a pintar con pistola, te recomendamos que mantengas constante tanto la velocidad de pasada como la distancia de la pistola respecto a la superficie. Es recomendable realizar varias pasadas para asegurar un tono uniforme alrededor de toda el área a pintar. La clave del éxito de esta operación es revisar antes de pasar al siguiente paso, tanto cuando acabas de lijar, como cuando acabas de pintar.

 

5º. Finalmente, para darle el acabado deseado (brillo o mate) y aumentar la resistencia frente a las inclemencias meteorológicas, necesitas aplicar un barniz o una laca. De la misma forma que en la pintura, repasa aún con más cuidado si cabe que has aplicado el producto final por toda la zona.

 

6º. Finalmente, asegúrate de que donde se está secando la pieza no corre corriente de aire o existe gran cantidad de polvo, ya que al no disponer de una cámara de pintado, existe el riesgo de que motas de polvo u otras partículas se queden adheridas a la pieza aún secándose.




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